¿Has oído hablar alguna vez del Triwara mientras hablabas del calendario balinés? Para quienes viven en Bali o simplemente sienten curiosidad por la cultura de la Isla de los Dioses, este término seguramente no les resulta extraño. El sistema del calendario balinés es realmente único y muy complejo. Una parte importante de él es el Triwara.
Exploremos juntos qué es exactamente el Triwara, cuáles son sus funciones para la población balinesa y qué significado se esconde detrás de este cálculo de días.
¿Qué es el Triwara?
Etimológicamente, la palabra Triwara proviene del sánscrito. «Tri» significa tres, y «Wara» significa día. Dicho simplemente, el Triwara es un ciclo de tres días en el sistema del calendario balinés Pawukon.
El sistema del calendario balinés tiene muchos ciclos wara, que van desde un ciclo de un día (Ekawara) hasta un ciclo de diez días (Dasawara). El Triwara es uno de los más utilizados y más fáciles de recordar porque solo hay tres días que giran continuamente.
Nombres de los días en el Triwara y sus significados
Dado que es un ciclo de tres días, hay tres nombres de días que se alternan sin cesar. Este es el orden:
Pasah: Este es el primer día del ciclo Triwara.
Beteng (o Tegeh): Este es el segundo día, en medio del ciclo.
Kajeng: Este es el tercer día, o el día de cierre, del ciclo Triwara.
Estos tres días giran sin parar. Después de Kajeng, el día siguiente vuelve a Pasah, y así sucesivamente, cada tres días.
La función del Triwara en la vida cotidiana de los balineses
Quizás te preguntes por qué es necesario este ciclo de tres días. Resulta que el Triwara tiene una función muy práctica, estrechamente ligada a la vida diaria de los hindúes balineses.
Determinación de los días de mercado: Antiguamente, y todavía hoy en algunos pueblos tradicionales, el Triwara se utiliza para determinar cuándo abre un mercado del pueblo o cuándo está más concurrido. Por ejemplo, hay mercados que abren específicamente el día Pasah, o mercados cuyo mayor auge siempre cae en el día Beteng.
Búsqueda de días propicios (Dewasa Ayu): Los balineses creen firmemente en los días propicios para realizar actividades. El Triwara se utiliza como uno de los elementos para determinar estos buenos días. Por ejemplo, ciertas combinaciones de días en el Triwara se consideran muy favorables para comenzar a plantar arroz, construir una casa o realizar una ceremonia tradicional.
Guía para la ceremonia Kajeng Kliwon: Seguramente has oído hablar mucho de esta. El encuentro del día Kajeng (el tercer día del Triwara) con el día Kliwon (el quinto día del ciclo de cinco días, o Pancawara) da lugar a la festividad de Kajeng Kliwon. Ese día, los balineses suelen hacer ofrendas especiales porque se cree que la energía del mundo espiritual está en su punto más alto.
El propósito y el significado oculto detrás del Triwara
Además de las funciones prácticas mencionadas, el Triwara también tiene un propósito y un significado espiritual profundo. Los balineses siempre asocian cada aspecto de la vida con el equilibrio del universo.
Filosóficamente, los tres días del Triwara simbolizan el concepto de Tri Murti, o las tres manifestaciones del poder de Dios, a saber:
Crear (Brahma)
Preservar (Wisnu)
Disolver o regresar al origen (Siwa)
El propósito de este cálculo es recordar constantemente al ser humano que el ciclo de la vida sigue girando a través de estas tres fases. Hay un proceso de inicio, un proceso de vivir la vida y un proceso de finalización para regresar. A través del Triwara, se invita a los balineses a ser siempre conscientes de sí mismos y a mantener la armonía entre el ser humano, la naturaleza y el Creador.
Conclusión
Así que el Triwara no es solo un conjunto de nombres de días que resultan ser tres. Más allá de eso, este cálculo es una forma ingeniosa, transmitida por los antepasados, para que los balineses preserven las tradiciones, gestionen los ciclos económicos como los horarios de los mercados y mantengan una fuerte conexión espiritual con el universo.
Bastante interesante, ¿verdad? El calendario balinés no solo habla de fechas y números exactos, sino también de cómo podemos apreciar mejor el ritmo de la vida cotidiana.












